Octavio Palomino: Un bellasartino en Florencia

Octavio Palomino es un estudiante de escultura de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú que, en octubre del año pasado, migró a Italia para seguir con sus estudios en Arte -su pasión- en The Florence Academy of Art. A continuación presentamos la entrevista realizada a Palomino en la que nos cuenta por qué decidió estudiar Arte y los obstáculos que sorteó para dedicarse de lleno a esta carrera.

  1. ¿Por qué decidiste estudiar Arte?

Decidí estudiar Arte porque me apasiona. Desde niño sentí tener la vena artística, pero durante mucho tiempo formé parte del grupo de personas que, a pesar de gustarle el Arte, vivió reprimiéndolo. La sociedad, la familia y diversas situaciones personales me alejaron del camino artístico. No obstante, luego de trabajar casi cinco años en una Entidad Financiera, con el respaldo de un título profesional en Administración, y con una vida ya encaminada; asumí con seriedad el abrazar el Arte como profesión y acá estoy.

  1. ¿Por qué elegiste la Escuela de Bellas Artes para ello?

Elegí estudiar en Bellas Artes por el prestigio y reconocimiento a nivel nacional. Recuerdo que, durante la primera visita a la Escuela, quedé impresionado con las copias de Esculturas clásicas, las cuales ya se encontraban en mi pensamiento, mucho antes de ese primer día.

  1. ¿De qué manera la Escuela aportó y sigue contribuyendo en tu desenvolvimiento académico y artístico actual?

La Escuela de Bellas Artes ha sido mi primer acercamiento académico con el mundo del Arte. Me dio los conocimientos necesarios para iniciarme en esta profesión; los cuales, sumados a los procesos y técnicas impartidos en las aulas, han contribuido en mi formación como artista.

El aporte no solo ha sido en la parte intelectual, sino también en el componente humano. Es así que, en las aulas de la Escuela no solo aprendí técnicas y conocimientos, sino que, con el día a día de la vida misma, amé más esta carrera, la comprendí, la sentí viva; porque eso es el Arte, un lenguaje vivo que nos permite expresar nuestra sensibilidad.

La Escuela también me ayudó a ser consciente de la realidad social, es como tener un pedazo del Perú ahí. Existe tanta diversidad de pensamientos y propuestas artísticas, que uno puede contrastar, de manera constructiva, las diferentes impresiones y lenguajes que se transmiten en la Escuela.

Hoy en día, los conocimientos aprendidos, técnicas y procesos, constancia y tenacidad, me han servido para iniciar una aventura a varias millas de mi país, estudiando lo que tanto me apasiona. Le debo mucho a la Escuela de Bellas Artes, fue mi inicio en esta aventura dándome una visión global, gracias a la  cual espero seguir avanzando.

  1. ¿Qué extrañas de Bellas Artes?

De la Escuela, extraño sus las clases, los trabajos grupales con los amigos, las diversas inauguraciones de muestras de Arte, las críticas y análisis de los profesores, siempre dispuestos a aconsejarnos y apoyarnos y los días de tensiones y apuros, que se sobreponen ante la convicción firme de que nos estamos formando en la profesión que amamos.

  1. ¿Por qué decidiste estudiar Escultura?

La elegí porque encaja perfecto con mi obsesión hacia las formas y volúmenes. Siempre me gustó aquello que juega con lo tridimensional o genera la intención de perspectiva. Ahora entiendo por qué durante mi infancia no había juguete que no desarmara para intentar armarlo por mi cuenta, buscando ver aquello que internamente le daba su forma. No hay día que pase, en el que no busque crear objetos y figuras, los cuales muchas veces terminan en intentos fallidos bajo las manos de alguien que busca ser cada día mejor, y legitimarse como artista.

  1. Finalmente, ¿Qué proyectos estás realizando o tienes planeado realizar en un futuro?

Mi intención es primero, consolidar mi formación artística con una base Clásica Europea, de tendencia Hiperrealista, que sumada a mi formación en la Escuela de Bellas Artes del Perú, me permita representar de forma figurativa propuestas tradicionales de diversas partes de mi país; tomando como base el modelado, pero también empleando las prácticas artísticas del ensamblaje, la instalación y el arte comunitario, con referentes tales como Javier Marín (1962), Ron Mueck (1958) y Mark Jenkins (1970), Artistas que admiro y cuyas propuestas  considero una importante influencia para mi formación.

En relación a los proyectos a mediano y largo plazo, prefiero reservármelos, pues considero que tengo aún mucho por recorrer, entre aciertos y errores. Lo que sí puedo comentar, es que sea cual fuere el proyecto en el que me involucre, siempre lo haré teniendo como norte la promoción de la Cultura y el Arte en mi país. El ver y conocer tanto talento en la Escuela de Bellas Artes, me ha hecho ser consciente de que si algunos quedan rezagados, no es por falta de talento, sino por falta de oportunidades, en un país que valora más el escándalo mediático que su Cultura y su Arte.

Por lo pronto yo, tengo que seguir escribiendo más líneas, aquellas que empiezan por terminar de consolidar mis estudios y enfocarme en ser mejor cada día. Estoy en el camino y tengo la pasión, es lo último que agregaré.

The Florence Academy of Art

Fue fundada, en 1991, por el pintor americano Daniel Graves, actual director de esta institución, quien empezó a transmitir a sus alumnos las técnicas y materiales que le fueron enseñadas por sus maestros, como Joseph Sheppard (1930), Richard Lack (1928-2009), Richard Serrin (1928), Nereida Simi (1890-1988), Pietro Antigone (1910-1988), quienes, a su vez, recibieron sus conocimientos de los antiguos maestros clásicos.

Al principio, The Florence Academy contaba con seis estudios dispersos en Florencia, una sede en Suecia y otra en EEUU, llegando a reunir estudiantes de 135 países. Sin embargo, con motivo de la celebración de su aniversario número 25, se ha implementado un nuevo local con mejor  infraestructura, agrupando todas las especialidades.

The Florence Academy of Art tiene el objetivo de transmitir los instrumentos del Arte Figurativo Clásico, generados a través de los años, y dando a sus estudiantes las herramientas que les permitan afinar sus técnicas. Es así que, el objetivo de esta institución es otorgar una base que permita a sus estudiantes, tener una independencia de producción y calidad.

Cuenta con un prestigio académico reconocido en Europa, sus alumnos e instructores han recibido diversos reconocimientos. Por ejemplo,  Eudald de Juana, actual instructor de Octavio Palomino, obtuvo la mención de Honor en el concurso anual del Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM), asimismo, esta institución, en otra edición, adquirió una pintura de Isabel Garmon, actual estudiante de The Florence Academy of Art, para formar parte de su colección permanente.  Además, ha sido reconocida por la Art Renewal Center (ARC), Fundación americana dedicada al arte académico clásico.

Para conocer el trabajo de Octavio Palomino, puede visitar su página de facebook:  https://www.facebook.com/octaviopalominosculptor/

Octavio concentrado en desarrollar una escultura

Inauguración de una exposición en The Florence Academy of Art

Proceso de creación de esculturas