“Khipu Kamayuq”: uniendo saberes ancestrales y occidentales a través de los quipus

  • Proyecto ganador de Material Didáctico 2017 de la Escuela de Bellas Artes

El Programa de Educación Artística de la Escuela de Bellas Artes convocó y dio inició el año 2017 al concurso de Material Didáctico para los alumnos de la institución. El objetivo fundamental es para fomentar la creatividad, originalidad y contextualización en la elaboración del material didáctico como medio de comunicación y adquisición de habilidades en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

En la primera edición tuvo como ganador al proyecto “Khipu Kamayuq” realizado por la estudiante de Educación Artística, Flor Orihuela Sanabria. Este proyecto busca conectar los saberes ancestrales con los occidentales, por lo cual busca rescatar de forma lúdica el uso del “Quipu”, usado durante el imperio del Tahuantinsuyo y cuyas investigaciones lo reconocen como un instrumento de contabilidad y hasta una forma de escritura nemotécnica.

En entrevista con Flor Orihuela, ella nos señala: “Con el docente Álvaro Icaza fuimos a la exposición sobre (Jorge) Eielson, quien también hace trabajo con nudos y comunicaba con estos. Me gustó esa forma de poder reconocer un lenguaje, hice experimentos y tuve la oportunidad de leer a William Burns, y así como fue planteando todo este sistema de pasar de números a letras y de letras a nudos”.

El proyecto “Khipu Kamayuq” dirigido a adolescentes de quince años en adelante hasta la población adulta, está dividido en tres sesiones que pasamos a detallar:

  1. Se realiza una introducción al quipu y al sistema de codificación de nudos y al desarrollo de ejercicios con palabras simples.
  2. Se forman cinco grupos de cinco personas, entre los cuales se reparten por grupo una estrofa de un Harawi (poema incaico) y cada grupo codificará las estrofas en nudos, para luego al terminar juntarse todos los grupos y juntan todar las cuerdas de forma aleatoria (como el juego del cadáver exquisito), construyendo así entre todos el “Quipu”.
  3. Finalmente, los participantes deberán componer un poema corto basándose en el concepto de Harawi y luego proceder como en la sesión dos (2), creando cada uno un nuevo quipu.

“Al culminar el juego se habrá creado un nuevo tipo de poesía, ya no es un harawi, sino un yaraví, que es una hibridación entre lo ancestral y lo occidental”, puntualizó la Estudiante Flor Orihuela.

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